• Enemigo público de candidatos son los abstencionistas
El magistrado presidente del TSE, Luis Antonio Sobrado, explicó que la institución asegura el voto de los costarricenses, por los más de 100 mil encargados de la vigilancia.Fotos: Pablo Montiel
Por décimo cuarta vez en la historia de Costa Rica, desde la fundación de la Segunda República e igualmente desde la creación de un Tribunal Supremo de Elecciones, los costarricenses acudirán a las urnas electorales, no solo para escoger quien presida el Poder Ejecutivo, sino también el Primer Poder de nuestro país, representado en el Congreso o Asamblea Legislativa.
A esta cita, una vez más encuentro histórico, acudirán para esta ocasión, el año final de la primera década del siglo XXI, casi 3 millones de costarricenses, que son los habilitados para ejercer el derecho constitucional consagrado en la Constitución Política, vigente desde 1949.
Modelos disímiles
Nuestro país, reconocido como una de las democracias más antiguas del continente americano, decidirá si renueva el respaldo al partido que está en el poder, Liberación Nacional, con el apoyo a la candidata verdiblanca Laura Chinchilla, o bien, si apuesta por dos modelos que principalmente en su discurso dicen alejarse del liberacionista. Ellos son los partidos Movimiento Libertario, bajo el mando de Otto Guevara, el cual ha sido identificado sobre todo con el liberalismo, la reducción del papel del Estado y el privilegio para la apertura de mercados; y el Partido Acción Ciudadana, tutelado por Ottón Solís.
Este último, ex liberacionista, ex ministro y también ex diputado, como sus dos contendores, impulsa un regreso a modelos socialdemócratas, con privilegio del Estado y de modelos proteccionistas de las instituciones y la producción agrícola y mediano empresaria.
En la contienda desde abajo
Con menor apoyo, al menos según los números difundidos por las casas encuestadoras, pero siempre presentes en la papeleta, se encuentran agrupaciones como la Unidad Social Cristiana, Accesibilidad sin Exclusión y el Frente Amplio.
El primero, bastante corroído por casos de corrupción por los que fueron denunciados líderes importantes como los ex presidentes Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez, trata de mantenerse a flote de la mano de Luis Fishman Zonzinski, quien genera entre sus filas no siempre el voto de apoyo, pero sí lanza su discurso sobre la base de logros de líderes de los 40, sobre todo el padre de Calderón, quien creara en su mandato legislación social (junto a comunistas e Iglesia Católica) y la Universidad de Costa Rica. El PASE, por su parte, promociona a Óscar López, primer diputado con problemas de visión severos y que dice abogar por las personas con discapacidad, los adultos mayores, al tiempo que por otros grupos marginados, bajo una ideología humanista. El Frente Amplio, por su parte, conocido por su principal figura, el diputado José Merino del Río, lanza a la lucha por la Presidencia al rector (bajo permiso laboral) del Instituto Tecnológico de Costa Rica, Eugenio Trejos, que fue figura durante la lucha contra el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, y que enarbola las filosofías izquierdistas de protección laboral y combate a la brecha social. Aún en la papeleta oficialmente, y luchando por aparecer en los análisis y números de las encuestas, el partido Renovación Costarricense escogió también a una mujer como candidata, la abogada Mayra González, anteriormente vicealcaldesa del cantón Tibás, y quien aspira por una diputación. La figura del partido es, sin embargo, el controversial Justo Orozco, ex diputado que busca regresar a la curul, y quien es amado por sectores religiosos protestantes, así como mirado con recelo por otros del mismo sector.
Fuera del ring
En la búsqueda por el apoyo a un candidato que agrupe las fuerzas opuestas al modelo neoliberal y al modelo comercial que representa el tratado firmado con Estados Unidos en ese sentido, los candidatos (oficialmente inscritos) Rolando Araya, de Alianza Patriótica, y Walter Muñoz, de Integración Nacional, ofrecieron su apoyo a Ottón Solís, del PAC. En este sentido, si bien la ley los imposibilita a renunciar legalmente a la papeleta, pidieron a los simpatizantes aliancistas e integracionistas, dar el apoyo a Solís. Sin embargo, los votos que los electores costarricenses les den, no se le sumarán al líder del PAC, sino a ellos. Todo ello suma nueve fórmulas en la papeleta presidencial, la cual generó pasiones a ratos fuertes, a ratos calmas, en la publicidad televisiva, la pauta de medios escritos, los debates y las informaciones periodísticas que los redactores tuvieron entre manos.
Contra los abstencionistas
Con harta frecuencia desde que se lanzó el llamado oficial a las elecciones nacionales de parte del Tribunal Supremo de Elecciones, el magistrado presidente, Luis Antonio Sobrado, enfocó sus discursos en el recordatorio a los candidatos de que juntos institucionalidad y partidos políticos, son los responsables de que haya una participación ciudadana importante. Ello contra el monstruo del abstencionismo, que para las elecciones pasadas (2006) llegó a su máximo nivel histórico, cuando un porcentaje del 34,8% de ciudadanos no asistió a las urnas, para un total de 887.365 personas, casi el millón. Además, ya venía subiendo desde el proceso de 2002 y 1998, cuando respectivamente tuvieron un 31,2% (710.433 votantes) y un 30% (614.067).
Transición democrática
En conversación con LA PRENSA LIBRE, el presidente del TSE, Luis Antonio Sobrado, explicó que todo está listo para lo que llamó transición democrática, en la cual cada votante tendrá la libertad de elegir, pero bajo la responsabilidad de ser respetuosos de la voluntad popular. “Ya estamos a pocas horas de la apertura de las urnas. La organización electoral ha funcionado a la perfección y ha logrado que todo esté a punto. Las condiciones están dadas para la asistencia de los costarricenses a las urnas, hacia la transición democrática”, adujo Sobrado. El voto de todos está absolutamente seguro, subrayó el magistrado, por las más de 100 mil personas encargadas de ello. “Hago un llamado vehemente a que se respete la prohibición para la difusión de encuestas a boca de urna y, en todo caso, a la gente para que no preste atención a otros datos”, indicó.
Hago un llamado vehemente a respetar la prohibición de difundir encuestas a boca de urna, y a los costarricenses para que no hagan caso de conteos paralelos”.
Luis Antonio Sobrado, presidente TSE


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