| Diputados niegan hacer gastos mientras otros los ven normales |
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| Escrito por Aarón Sequeira |
| Jueves 03 de Diciembre de 2009 07:08 |
• Bocadillos, brindis y similares
Federico Tinoco considera la información humillante, mientras Alberto Salom afirma que es criticable gastar hasta ¢400 mil en una sola sentada
Una de las facturas en servicios de alimentación para comisiones y otras actividades la presenta la presidenta del Congreso, Maureen Ballestero, por ¢2,6 millones. Foto: Adriana Araya
La reacción de varios diputados ante la información publicada por LA PRENSA LIBRE sobre el gasto realizado en los últimos dos años en alimentación, desde bocadillos hasta brindis y cenas fue en muchos casos de negación por la mención de su nombre, de enojo, amenaza e incluso de extrañeza.
Esto mientras otros legisladores consideraron por un lado normales los gastos, y por otro más criticables otros rubros, sobre todo en viajes al exterior, uso de avionetas oficiales, cenas “suculentas” en restaurantes elegantes, y otros, tal como lo dijo Carlos Gutiérrez, jefe de la bancada libertaria. Entre las que negaron incurrir en ese tipo de gastos y se mostraron escandalizadas estuvieron las liberacionistas Ofelia Taitelbaum y Edine von Herold, si bien los datos sobre la segunda legisladora, solamente para actividades en este año, afirman que las actividades solicitadas por ella llegan a una facturación de ¢945.700. En el caso de Taitelbaum, bajo su nombre aparecen solicitadas flores y bocadillos por ¢81 mil, mientras que para la Comisión de Sociales, la factura para almuerzo y también bocadi-llos, en otras fechas, es por ¢154.692. Los datos sobre alimentación por contratación directa y para el mismo concepto a través de la caja chica, en poder de LA PRENSA LIBRE pueden ser consultadas -como información pública que es- en el Departamento de Proveeduría de la Asamblea Legislativa.
Trabajo extra
El coordinador de la bancada del PAC, Alberto Salom, afirmó que “todo eso se llama galletas. Cuánto le cuesta al pueblo esto, si a veces se gastan ¢400 mil en una sola sentada, pero hay que cuidar los cincos para luego cuidar los colones”, adujo.
TransparentePor su parte, el director ejecutivo del Congreso, Antonio Ayales, quien en muchos casos es quien autoriza dichos rubros, afirmó a LA PRENSA LIBRE que dicha tramitación es absolutamente transparente y normal, y que la mayoría de las actividades son por el trabajo extra de las comisiones. “Lo menos que puede hacer la Asamblea es dar alimentación a los diputados y a la gente que se queda trabajando. Hay que tomar en cuenta que la Asamblea tiene una actividad constante, y se debe tener en cuenta también lo que se consume en el cafetín, comisiones, actividades protocolarias, en que se recibe presidentes de otros países, se trata casi de un derecho humano”, apuntó. Ayales también afirmó que precisamente esta ha sido una de las asambleas que ha debido trabajar más.
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| Última actualización el Jueves 03 de Diciembre de 2009 07:08 |


