| A Fondo |
|
|
| Escrito por Jose A. Cabezas |
| Miércoles 01 de Septiembre de 2010 22:34 |
|
•• Al país, sinceramente, y a cada ciudadano y a cada familia, le sale más caro cada día soportar el colapso vial. Y en el mismo Ministerio de Obras Públicas y Transportes podríamos extender esta invitación a otros mandos medios y altos, de manera que podamos sustituir por funcionarios que sí lleguen con capacidad, preparación, honestidad y deseo de servir con eficiencia, a un selecto grupito de directores de departamentos que ven que construyen un puente, planeado desde hace muchos años, sin la previsión de que un semáforo a pocos metros se convertiría en una “emboscada” para miles de conductores que caen en el puente creyendo que la inversión de tantos millones, agilizaría su trayecto. •• O a los que no pueden reparar una platina o buscar una solución sencilla que alivie el trastorno que se ha convertido, o que repare huecos en las calles. Lo más urgente es hacer llegar la invitación, eso sí, a la Dirección General de Tránsito, incapaz de ordenar uno solo de los embotellamientos entre los decenas que hay a diario. •• Me cuentan los amigos lectores que esta población que flota en el MOPT, puede deberse a los compromisos políticos de los jerarcas de tener ahí a su gente allegada, al pago de favores. Es la única razón por la que podríamos entender el advenimiento, cada cuatro años, de personal director cuyo desenvolvimiento reprueba un test de eficiencia básico. Entonces, ofrezcámosles la oportunidad de seguir recibiendo su cheque sin hacer prácticamente nada, con la diferencia de que lo harían desde su propia casa. ••
|



Un grupo de amigos lectores nos escriben y nos ofrecen una idea que, después de pensarla unos minutos, nos pareció bueno compartirla. Y es la siguiente: toda vez que la Dirección General de Tránsito ha demostrado ser incapaz para resolver el problema vial y que a la vez, no muestra planes, esperanzas ni ilusiones de tener la más mínima idea de cómo hacerlo, ¿por qué no pedirle a sus jerarcas que se vayan para la casa y si el problema es que necesitan su “sueldito”, pues bien podríase organizar una cruzada ciudadana de unos dos a tres mil personas voluntarias que aporten una cuota mensual para pagárselos.