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Escrito por Lic. Hermes Navarro del Valle   
Lunes 19 de Julio de 2010 22:56

Hoy llegan reliquias de don Bosco

El día de hoy llegan a nuestro país las reliquias de uno de los grandes santos de la cristiandad: San Juan Bosco o más cariñosamente conocido como Don Bosco.  Padre de la Orden Salesiana y modelo para miles de sus seguidores que cuidan al igual que lo hizo Don Bosco, a los niños abandonados, abusados y los que llegan a las cárceles.  Estas reliquias vienen como preparación de lo que será la celebración del bicentenario de su nacimiento en el 2015 y justo a tiempo con la celebración de los 150 años de la orden salesiana.

Cuenta Don Juan Bosco que la primera vez que se percató del problema fue gracias a su guía espiritual el Padre Cafasso: “Empezó primero por llevarme a las cárceles, en donde aprendí en seguida a conocer cuán grande es la malicia y la miseria de los hombres.  Me horroricé al contemplar cantidad de muchachos, de doce a dieciocho años, sanos y robustos, de ingenio despierto, que estaban allí ociosos, roídos por los insectos y faltos en absoluto del alimento espiritual y material.  En estos infelices estaban personificados el oprobio de la patria, el deshonor de la familia y su propia infamia.  Pero ¡cuál no fue mi asombro y mi sorpresa cuando me di cuenta de que muchos de ellos salían con propósito firme de una vida mejor y que luego volvían a ser conducidos al lugar de castigo de donde habían salido pocos días antes!

En esas ocasiones constaté que algunos volvían a la cárcel porque estaban abandonados a sí mismos.  ‘¡Quién sabe -decía para mí- si estos muchachos tuvieran fuera un amigo que se preocupase de ellos y los atendiese e instruyese en la religión los días festivos, quien sabe si no se mantendrían alejados de su ruina, o por lo menos si no se reduciría el número de los que vuelven a la cárcel’”.

La metodología de Don Juan Bosco no fue equivocada y al poco tiempo empezó a dar frutos, comprobándose que con cariño y atención se puede enderezar cualquier vida.  Y pensar que todo aquellos empezó con un muchacho que habiendo sido regañado por el sacristán, fue llamado luego por Don Bosco, quien le convenció de recibir catequesis con él: “...A este primer alumno se unieron otros; durante aquel invierno me limité a algunos mayorcitos que necesitaban una catequesis especial y sobre todo, a los que salían de las cárceles.  Entonces comprobé por mí mismo que, si los jóvenes salidos de lugares de castigo encontraban una mano bienhechora que se preocupara de ellos, les asistiera en los días festivos, les buscara colocación con buenos patronos y les visitara durante la semana, estos jóvenes se daban a una vida honrada, olvidaban el pasado y resultaban, al fin, buenos cristianos y dignos ciudadanos. Este es el origen de nuestro Oratorio, que, con la bendición del Señor, tomó tal incremento como yo nunca hubiera podido imaginar...”.

 
Author of this article: Lic. Hermes Navarro del Valle