| A Fondo |
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| Escrito por Jose A. Cabezas |
| Domingo 18 de Julio de 2010 20:59 |
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Liberia, Nicoya y toda la provincia, no solo merece sino que necesita un equipo de primera. La juventud guanacasteca requiere tener ídolos y un motivo para entusiasmarse, una meta adonde llegar. Pero si se le enseña a esa juventud y a la de todo el país, que el asunto es tan fácil como comprar y vender, que se pueden pagar deudas con las ilusiones de un pueblo, no nos quejemos después de que las nuevas generaciones busquen cada vez más el camino fácil para conseguir todas sus cosas.
No cabe duda de que se han burlado de esta provincia y del fútbol en general. El negocio de solo un hombre pero que incumbe a cientos de miles, provoca que Guanacaste pierda un patrimonio. Y esto desmiente, con rasgos de tragedia, a quienes defienden la venta de asociaciones de clubes de fútbol a millonarios, como la única vía de salvación económica para el fútbol de Costa Rica. Ya lo ven que no se trata de qué tipo de personas jurídica administre, sociedad deportiva o asociación, sino de la forma de administrar. Con una buena administración, a ningún club le pasa eso.
Si nosotros fuéramos heredianos, no podríamos volver a conciliar el sueño. ¡Mucho cuidado con ese club de tanta gloria!
No es la primera vez que venden una franquicia. Pero ninguna ha tenido las características semejantes a esta por la que Liberia Mía hace el canje con Barrio México. El acaparamiento de equipos no es nada sano para el fútbol. Menos, si uno se pregunta cuál es el negocio de tener a equipos sin abolengo, sin afición, sin patrocinios importantes que permitan el sostenimiento. ¡Pero que sí significan un voto en las decisiones del fútbol nacional que representa millones de colones! Y más se pregunta qué tan bueno le hace al fútbol el que escalen equipos a punta de dinero y no de esfuerzos deportivos.
Nos damos cuenta de que Quintavalle no lo supo hacer, por sus desplantes confusos e histriónicos. Con un poquito de mejor estrategia, estaría comandando nuestro fútbol. |



Claro que la noticia sacude. La noticia sacude. El que la Provincia de Guanacaste se quede sin un equipo en la Primera División del Fútbol Nacional, sin que haya hecho más méritos para descender que una pésima administración económica, haciendo de la compra de jugadores un festival, sin darle un norte deportivo y financiero de empresa a la institución, es un golpe moral fortísimo.