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Escrito por Lic. Hermes Navarro del Valle   
Sábado 13 de Marzo de 2010 06:58

Bloqueo de calles


Nuevamente se han producido en el país bloqueos de calles por parte de manifestantes.  En este caso se trató de los ya conocidos porteadores, quienes se dieron a la tarea de violentar el derecho de libre circulación de todos los demás costarricenses, a vista y paciencia de las autoridades de tránsito y de seguridad.

Habíamos creído que con la reforma legal que hacía un delito el bloquear las calles se acabaría esto, pero en realidad no sucedió.  Seguimos en los mismo, la gente hace lo que les da la gana y nuestras fuerzas de seguridad por miedo o una falsa precaución, prefiere mantenerse al margen y que el resto de los costarricenses veamos nuestros derechos mancillados.

No entendemos cómo no se hacen operativos de parte de la policía de tránsito y de seguridad para ver si todos estos vehículos que se dedican al “porteo” están operando legalmente, si cumplen con todos los requisitos de ley, etc.  Estamos exigiendo lo mismo que nos piden cuando nos detienen en media calle los inspectores de tránsito.  Y no es que no sepan donde están, hacen fila en distintos lugares del país, parqueándose de forma desafiante en frente de los taxistas formales y legales, como diciendo: les tenemos tan poco miedo y tienen tan poca autoridad que nos damos el gusto de trabajar frente a sus propias narices.

¿Con qué autoridad moral me van a aplicar la nueva ley de tránsito cuando les da miedo hacerlo hacia este tipo de personas?  Pero aun fue el hecho que tiraran piedras, gritaran y amedrentaran a la policía.  Definitivamente hemos perdido la autoridad propia de quien debe poner orden en un país.

Yo me acuerdo perfectamente cuando empezó este conflicto durante el Gobierno de don Abel, los porteadores nos juraban que nunca harían los trabajos de los taxistas, que ellos sólo llevaban gente que los contrataba mediante su oficina central, que jamás recogerían personas en esquinas o en la calle, bla, bla, bla.  Ahora hacen lo que les da la gana y como les da la gana. Y después que sigue: ¿buses informales?, ¿ambulancias informales?, cuando se pierde la capacidad de aplicar la ley cualquier cosa es posible.

Si el Gobierno y lo señores y señoras diputados no se ponen vivos y toman las decisiones difíciles necesarias para arreglar el país, terminaremos en un país gobernado por los grupos de presión de la calle, donde las políticas y las leyes se amoldan a la capacidad de fuerza y violencia del grupo que se manifieste.  Estamos preparando la tierra para que muy pronto vengan a cosechar los grupos de narcotráfico y los marreros, ya se han dado cuenta que resulta fácil amedrentar y paralizar nuestro país.

 
Author of this article: Lic. Hermes Navarro del Valle