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Parálisis del Nervio Facial Imprimir Correo electrónico
Escrito por Dr. Eliseo Valverde Monge   
Viernes 12 de Marzo de 2010 05:26

La parálisis facial es frecuente en nuestro medio. El signo neurológico es un debilitamiento unilateral de inicio súbito, sea, de aparición brusca y espontánea. La causa es desconocida, pero se supone que pueda existir una tumefacción (edema- hinchazón) por virus que comprime al nervio facial que es motor, sensitivo y vegetativo. También, existe una teoría vascular que explica que un espasmo vascular (estrechamiento) a nivel de nervio, provocaría isquemia  y edema y al producirse la compresión sobre el nervio, se provoca la parálisis. La teoría viral explica que la infección aguda por virus provoca la inflamación del nervio produciéndose una reacción inmunológica.

De acuerdo con la creencia popular, las parálisis faciales son de origen viral pero, tienen que ser siempre valoradas de inmediato por un médico, porque una combinación de síntomas podría indicar una lesión cerebral.

De las parálisis faciales, la más frecuente es la de Bell y de no ser tratada a tiempo, tendrá secuelas. Lo cierto es que, la pérdida de movimiento en la mitad de la cara, es su característica y está relacionada con la inflamación del nervio que se encarga de mover los músculos de la expresión facial. (Cara). La mayoría de los investigadores suponen que la inflamación es una reacción a la infección causada por el virus del herpes.  Se considera que después de dos o tres semanas se estabiliza y recupera. Sin embargo, en casos severos, existe un riesgo entre un 10% a 15% de pérdida de movilidad de forma permanente. Si después de seis meses el problema persiste, puede ser indicativo de una lesión en otra parte del cerebro, para lo cual, bajo estricta atención del médico, se debe tener atención a otras señales.

Aparte de las consecuencias psicológicas y sociales que implica el verse con una parálisis facial, otras complicaciones pueden afectar a la persona, como el no poder cerrar el ojo, que lo expone directamente al ambiente y podrían desarrollarse, en tal caso, úlceras en las corneas. Esto sería por resequedad en el ojo y la caída del párpado y la comisura de la boca.

Se presenta también, en la mayoría de los casos, lagrimeo excesivo y tics, (movimientos involuntarios), acompañado de dolor o molestias detrás de la mandíbula y de la oreja. Algunas personas refieren mareos por vértigo.

El pronóstico de la parálisis, depende de la extensión de la lesión nerviosa. Con atención médica, una parálisis facial parcial es seguida, invariablemente, de una recuperación completa en el plazo de unos meses. Por supuesto, el tratamiento depende de la gravedad. En general, los médicos recetan medicamentos antivirales y otros que contengan esteroides, pero esto, únicamente bajo la vigilancia médica. Por lo general, para cuidar el ojo, se recomiendan la aplicación de lágrimas artificiales y cuidados de

fisioterapia con miras a mantener el tono muscular. Todo ayuda y todo es importante, mientras el nervio se desinflama a su debido tiempo.

 
Author of this article: Dr. Eliseo Valverde Monge

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