Inicio Comentarios "Sistema dual de educación: Nuestro talón de Aquiles"
"Sistema dual de educación: Nuestro talón de Aquiles" Imprimir Correo electrónico
Escrito por Gerardo Barboza   
Viernes 25 de Septiembre de 2009 03:27


En el sitio Web del Instituto de Políticas Públicas Expansiva UDP, en Santiago, Chile, aparece el documento intitulado "Sistema dual de educación: Nuestro talón de Aquiles", suscrito por Carlos Montes, diputado en aquel país en el periodo 2002-2006.

Algunos extractos del documento citado son compartidos con los lectores de este distinguido medio de comunicación; no obstante, es recomendable que quienes tienen a su cargo la educación pública oficial, lean y comprendan el documento completo, en razón de que a la fecha, no han propuesto –a pesar de que para eso reciben un salario– soluciones fundadas a los problemas que han ocasionado a la educación nacional. ("Rankings" mundiales ilusorios no son referencia de una educación de calidad).

Inicia don Carlos Montes su documento de la siguiente forma: "Quisiera decir que valoro que exista Expansiva, una Corporación que trata de promover debates sobre distintos temas en un país que necesita más reflexión y propuestas. Quizá una de las mayores debilidades de la Concertación es no haber promovido más debates y, como resultado de eso, se nos ha ido imponiendo un marco cultural de conceptos básicos que no siempre se han confrontado. Un concepto de Estado, de políticas, de partidos, de educación, de municipios y de muchas cosas. Y esto es un error, ya que el debate ayuda a tener capacidad de innovar y de enriquecerse para mirar de otra manera hacia delante".

En Costa Rica, ¿dónde se promueven –de manera fundada y seria– los "debates sobre distintos temas", si cada vez el silencio caracteriza a los investidos temporales a cargo de la educación pública de este país?

Continúa don Carlos: "Esto particularmente es así en educación. O sea, es decisivo tener más y mejor información, más apropiada y pertinente, así como también es necesario distinguir la posición en la que se esté, ya que el alumno, los profesores y los administradores del sistema la requieren de distintas maneras".

¿Han contado las distintas instancias relacionadas directamente con la educación pública costarricense de "más y mejor información" sobre lo que imponen en el país? Definitivamente, no.

Para algunos posibles colegas de don Carlos en todas las esferas políticas, lo siguiente: "Como parlamentarios también necesitamos información. No somos técnicos en educación, somos políticos en ella y, en ese sentido, tenemos que ser capaces de en poco tiempo acumular gran cantidad de información sobre este y otros temas para formarnos una opinión y, a partir de ella, tomar decisiones en lo que nos compete. Desde ese ángulo, como político, voy a dar mi opinión".

Reconoce con humildad don Carlos que [los políticos] no son "técnicos en educación". ¿Cuántas políticas educativas se han impuesto en Costa Rica, al menos en el último trienio, con criterio técnico educativo, sustentado en investigación científica independiente?  Definitivamente, ninguna. Por lo que nos lleva a preguntarnos si la educación pública costarricense ha estado en manos de quienes no tienen criterio técnico educativo y, en la lógica de don Carlos, no habrían podido formarse "una opinión y, a partir de ella, tomar decisiones [pertinentes] en lo que [les] compete". Es decir, en Costa Rica, ni criterio técnico educativo fundamentado ni políticos en educación…

En el resto del documento, don Carlos realiza un análisis serio acerca del sistema dual de educación en Chile, sustentado en cinco trabajos que, en palabras de él "[le] parecen muy interesantes y valiosos y [agradece] que [le] hayan hecho leerlos". Estos trabajos justifican el título "Sistema dual de educación: Nuestro talón de Aquiles", lo que nos lleva a preguntarnos: si en Chile, con una experiencia mucho mayor en educación o formación dual, ésta aún es un "talón de Aquiles" ¿con base en qué suponen que en Costa Rica funcionará, si la heurística que gobierna a los empíricos tradicionales es su único "fundamento" ya ampliamente demostrado?

A los entusiastas que han empezado a comunicar las "bondades" de la educación o la formación dual –un parche con el que se ocultan las serias deficiencias de la educación formal, tal y como sucedió con el sistema de formación teutón de la muy citada Alemania cada vez que se desea justificar la "innovación"– se les pregunta ¿por qué no reforman o rediseñan, por ejemplo, todo el Ministerio de Educación Pública y el Instituto Nacional de Aprendizaje, empezando a lo interno de ambas instancias, así nuestros estudiantes, al menos, no tendrían que estar pululando de "sistema" en "sistema"?

¿Podrían comunicar cuáles son los estudios científicos independientes en los que "sustentan" la formación dual, conducidos en y para Costa Rica, que demuestren que no vamos a otro "talón de Aquiles" criollo? (Pero no salgan con una lista de ideas a conveniencia resultantes de encerronas; presenten al público las investigaciones). Por ejemplo, los valiosos trabajos "Educación y Trabajo en Jóvenes Costarricenses" de Ana Lucía Gutiérrez (2007) y "Dual education in Costa Rica: pilot project on automotive mechanics at the Vocational School Monseñor Sanabria 1996-1999" (2001), de Frank Mittman, pueden orientarlos a conformar la respuesta. La juventud y la ciudadanía costarricense en general lo merecen.

Última actualización el Viernes 25 de Septiembre de 2009 03:27
 
Author of this article: Gerardo Barboza