Inicio Abanico Iniciativa de cooperación entre Benín y Costa Rica pretende proteger los manglares nacionales
Iniciativa de cooperación entre Benín y Costa Rica pretende proteger los manglares nacionales Imprimir Correo electrónico
Escrito por Andrei Siles Navarro   
Lunes 29 de Marzo de 2010 07:20

• Proyecto se ejecuta desde julio de 2009 en la península de Osa y Golfito

• Plan cuenta con el apoyo financiero del Reino de los Países Bajos


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Claudia Amegankpoe, directora ejecutiva de la ONG Eco-Ecolo; Bernardo Aguilar, director ejecutivo de la Fundación Neotrópica; Marianella Feoli, gerente general de Fundecooperación y Juan Carlos Crespo, presidente de la Fundación Neotrópica, presentaron el pasado jueves los primeros resultados de la ejecución en Costa Rica del proyecto Mangle-Benín. Foto: Luis Morales
El pasado jueves 25 de marzo, se llevó a cabo la presentación del proyecto “Mangle-Benín”, un programa en el que participan organizaciones como la Fundación Neotrópica, Fundecooperación y Eco-Ecolo, una entidad no gubernamental de África.

Esta iniciativa pretende proteger, conservar y reforestar los manglares de la península de Osa, utilizando técnicas a partir de la experiencia de su implementación en Benín, país ubicado en África occidental que comparte similitudes con Costa Rica en ecosistemas y recursos.

El proyecto se enmarca dentro del “Programa de

Cooperación Sur Sur: Benín-Bután-Costa Rica”, una iniciativa apoyada y financiada por el Reino de los Países Bajos y que consiste en una serie de colaboraciones en temas de diversa índole entre los tres países.

 

La situación


Según Bernardo Aguilar, Director Ejecutivo de la Fundación Neotrópica, en los últimos años se ha visto una marcada destrucción de los manglares de la península de Osa y Golfito, producto de la urbanización y sobre población en comunidades como Mogos, Bahía Chal, San Juan, Rincón, Puerto Escondido y La Palma.

“Contrario a lo que se puede creer, los manglares del Golfo Dulce han recibido poca atención en comparación con otros ecosistemas similares en el país; sin embargo, su valor biológico y social es tan significativo como el de humedales como Térraba, Sierpe, Palo Verde y Caño Negro. Esperamos que este proyecto sea una contribución efectiva para que se implemente y continúe con una gestión participativa sostenible en estas zonas”, señaló Aguilar.

 

El plan


Desde el año 2000, Eco-Ecolo (ONG de Benín que colabora con Costa Rica en este proyecto) ha ejecutado proyectos relacionados con la restauración y el manejo de los manglares en el canal de GBAGA en ese país, utilizando alternativas de producción amigables con los ecosistemas naturales, proyectos que han incluso beneficiado a las comunidades cercanas de manera económica, permitiendo que ese desarrollo vaya de la mano con el medio ambiente.

A partir de esas experiencias de fortalecimiento de capacidades empresariales y productivas en turismo sostenible, Costa Rica ha venido implementando técnicas similares en las comunidades cercanas a manglares vulnerables a la destrucción a causa de la pesca y otras actividades comerciales de las diferentes zonas.

“Costa Rica está aprovechando las experiencias de estos países para incursionar en este tipo de iniciativas. Como países tropicales en desarrollo, Benín y Costa Rica comparten muchas similitudes en ecosistemas y recursos. La situación de las costas y los humedales es crítica en ambos países. Por ejemplo, en el nuestro, las principales amenazas a estos ecosistemas son la falta de políticas para el uso de tierras, desarrollo turístico descontrolado, contaminación, deforestación en tierras altas y sobreexplotación de los recursos”, señala un comunicado de prensa de la Fundación Neotrópica.

 

La logística


La primera fase del proyecto inició en Benín, país que desde hace algún tiempo lo viene implementando, al punto que actualmente sus precursores analizan los resultados. En la segunda fase, la cual está siendo ejecutada por la Fundación Neotrópica en coordinación con organizaciones locales, el proyecto se trabaja en seis comunidades de los cantones de Osa y Golfito.

Según Marcia Carranza, coordinadora del proyecto en Osa, la respuesta de las comunidades ha sido muy positiva, gracias a actividades como festivales, clubes ambientales y jornadas de reforestación, al tiempo que agregó que el plan de trabajo incluye dos visitas al mes a cada escuela.

“Hasta el momento, se

realizó un festival ambiental con la participación de más de 80 personas de las comunidades. Además, la semana pasada se inició la implementación de los clubes ambientales en seis escuelas y el Colegio Técnico de la Palma, tomando en cuenta que casi todos los centros educativos de primaria son unidocentes y cuentan con muy escasos recursos”, comentó Carranza.

 

Los resultados


En cuanto a resultados de reforestación en Costa Rica, Bernardo Aguilar señaló que hasta el momento se han sembrado aproximadamente 5 mil plántulas de mangle de especies diferentes, como el gateador, blanco o caballero, piñuela, mariquita, botón y granadino, cubriendo un aproximado de 10 a 12 hectáreas, así como también 2 hectáreas sembradas de alcornoque.

Por su parte, Claudia Amegankpoe, directora ejecutiva de Eco-Ecolo, señaló como principales resultados del proyecto en Benín la divulgación a 500 personas (la mitad mujeres) de las reglas de acceso y estrategias de manejo sostenible de manglares.

Otros resultados como la creación de 5 clubes ambientales y formación de comités de seguimiento en las comunidades cercanas al proyecto, fueron también resaltados por Amegankpoe.

Última actualización el Lunes 29 de Marzo de 2010 07:59
 

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