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Pollo y carne a la parrilla elevan el riesgo de padecer cáncer Imprimir Correo electrónico
Escrito por Manuel Herrera Flores   
Martes 09 de Febrero de 2010 04:48

• Proteína animal se debe consumir con cautela

• Durante su cocción se forman aminos heterocíclicos, sustancias promotoras de cáncer


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El consumo de carne, pollo o pescado a la parrilla aumenta el riesgo de contraer cáncer.Foto: Photos.com
El consumo de pollo y carne a la parrilla aumenta el riesgo de padecer cáncer debido a la formación de unas sustancias promotoras de esa enfermedad como resultado de su cocción.

Según Marcelo Galli, presidente de la Asociación para la Promoción de la Ética Vegetariana (APEV) el consumo de carne aumenta los niveles de la grasa saturada en el cuerpo alterando la función hormonal y escoltando cancerígenos.

Galli explicó que la proteína vegetal se torna más nociva cuando las personas la cocinan debido a que durante el proceso de cocción se forman unas sustancias conocidas como amino heterocíclicos.

“Investigaciones japonesas encontraron que la superficie del pescado y la carne asada o a la parrilla contienen potentes cancerígenos llamados amino heterocíclicos, los cuales afectan las funciones normales del cuerpo”, explicó.

Los amino heterocíclicos (AHCs) entran a las células y dañan el ADN e inician el proceso del cáncer y se forman al cocinar, a partir de la creatina, los aminoácidos y los azúcares en las carnes.

El presidente de la APEV manifestó que esos compuestos lo único que necesitan para ser activados es ser puestos al fuego ya que es en ese punto donde se comienzan a liberar esas sustancias.

“Estudios recientes muestran que el pollo a la parrilla puede ser extremadamente alto en cancerígenos, hasta 15 veces más que un bistec o una hamburguesa. También hay evidencia de que los AHCs pasan a través de la leche materna y pueden ser transferidos de la placenta al feto”, detalla.

 

Gotas mortales


La grasa de la carne que chorrea de la parrilla a las llamas, genera una nueva sustancia llamada hidrocarburos policíclicos aromáticos.

Esos cancerígenos son producidos por el intenso calor que genera en la parrilla y se depositan en la superficie del pescado, el pollo o la carne y su composición química está relacionada con las sustancias cancerígenas del humo del tabaco, al igual produce daños al ADN e inicia el proceso del cáncer.

Galli dijo que “a este punto las investigaciones ligan el cáncer con una tradición cultural, especialmente con la dieta de las personas”.

Agregó que “se creía que ciertos tipos de cáncer como el de mama eran hereditarios, pero aunque los factores genéticos sí inciden en algunos tipos de cáncer; también son heredados de los hábitos de alimentación de las madres. Lo que escogemos comer, que se trasmite de generación en generación, es un factor mucho mayor que el genético”.

 

Estudio mide efectos con ratas


Un estudio llevado a cabo por el doctor Colin Campbell, de la Universidad de Cornell, concluyó que entre más alto es el consumo de proteína en la alimentación, hay mayores posibilidades de iniciación de la enfermedad.

La investigación se llevó a cabo con ratas, en las que el doctor Campbell las dividió en dos grupos.

A ambos les administró un conocido cancerígeno llamado aflatoxina. Luego, les dio una dieta compuesta por 20% proteína a uno y 5% proteína al otro. El que consumió 20% de proteína desarrolló inicios de cáncer mientras que el grupo de 5% proteína no desarrolló nada. Lo impresionante es que cuando al grupo de 5% se le aumentó la proteína, ahí sí desarrolló cáncer. Luego, se redujo la proteína y el cáncer desapareció.


Su dieta puede ser arma de doble filo


* Pollo y carne a la parrilla aumentan el riesgo de padecer cáncer.

* Pescado también tiene una incidencia importante.

* Leche y demás proteína animal se debe consumir con precaución.

* Consulte las correcta formas de cocción de los alimentos.

Última actualización el Martes 09 de Febrero de 2010 06:39
 
Author of this article: Manuel Herrera Flores

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